Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Abre los ojos. Un trasplantado

“Este año no quiero más metas. Quiero una mirada nueva.”

Comparte este artículo

Tengo muchos propósitos para este año. No son listas ni retos de agenda. Son deseos que nacen del fondo.

Quiero poder enseñar a muchos alumnos, no solo para que aprendan más, sino para que vuelvan a mirar la vida con curiosidad, con hambre de verdad, como miran los niños cuando descubren algo por primera vez.

Quiero poder curar a muchos pacientes, no solo en el cuerpo, sino devolviéndoles esa esperanza que hace que incluso lo frágil vuelva a parecer posible.

Quiero poder iluminar vidas cuando doy una conferencia, no con frases bonitas, sino con una mirada distinta sobre lo que somos y lo que vivimos, esa mirada limpia que no se resigna a lo gris y que sabe encontrar sentido incluso en la herida.

Quiero compartir más con mis amigos, con tiempo de ese que no corre, de ese que se vive como lo vive un niño: entero, presente, agradecido.

Y, por encima de todo, quiero hacer crecer un nosotros: el Equipo SAP. Como un proyecto humano e imperfecto, pero genial, como una familia que aprende a mirarse con respeto, con paciencia y con esa confianza básica que tienen los niños cuando saben que alguien los sostiene.

Nada de todo esto es por mis fuerzas. Y eso no me asusta. Porque mis medios son pequeños, pero mi esperanza no lo es. Camino con Dios, y camino con la inspiración que Él pone donde yo ya no llego. Como un niño que no entiende el camino, pero confía en la mano que lo guía. Ya no me obsesiona el resultado. Me sostiene la llamada.

Y sí, hay un deseo que no escondo. Un riñón. Un don que nos cambie la vida, que nos regale años de vida sin máquina.

No lo pido como quien exige, sino como quien espera. Porque cuando se mira la vida como un niño, incluso la espera se vuelve fértil. Que cada abrazo, beso, paseo, lo que hagamos… sea tan asombroso como si fuera la primera vez. Que no hagamos rutina de lo sublime, como decía me abuelo Rafael. 

Ese es mi año. No una lista de metas, sino una historia abierta. Porque eso no es soñar alto. Eso es aprender a mirar. Y quien mira así, ya ha empezado a recibir.

Suscribete a nuestro boletín

para que no te pierdas nada de untrasplantado.com

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más para ver

Experiencias

Días de boda. Un trasplantado.

“Hay bodas que se celebran… y bodas que empiezan de rodillas ante Dios.”

Experiencias

Anoche pasó algo. Un trasplantado.

“A las tres de la tarde no sabíamos si podríamos ir… y Dios nos regaló entradas para los tres.”

Mi primer libro, “Diario de un trasplantado”.

En el cuento algunas de las cosas que a mí, como enfermo crónico y como sanitario, me ayudan a llevar mi enfermedad y sus consecuencias y a la vez intentar alcanzar la felicidad. Ya podéis comprarlo en el siguiente enlace:

Descubre más desde Un Trasplantado

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo