Hace una semana, el Domingo de Resurrección, entraba en quirófano a las 10:45 de la mañana. Era un día esperado, soñado y muy rezado.

Me encontré un equipo médico maravilloso. Salieron a recibirme un anestesista y una enfermera, entramos y les deseé feliz Pascua a todos y que el Señor guiara sus manos en la cirugía.
3 horas después, un visto y no visto para mí al estar dormido, me despertaba, veía a Sara y mi prima Sofía, qué emoción. Iba a la UVI y al llegar salía pis. El riñón había empezado a funcionar.
24 horas en la UVI y ya una semana en la habitación después el riñón hace mucho pis al día, va filtrando cada día mejor, las cifras van yendo a su sitio, camino desde el segundo día, llevo una semana sin hacer diálisis y ya no tengo ni drenaje, ni sonda.
Es impresionante como, a pesar del dolor de la cirugía y sus incomodidades, puede cambiar tanto la vida. En horas me encuentro bien, vital, más fuerte.
Todo esto era un sueño y está siendo mejor de lo soñado. Recibiendo tantos mensajes que no me da tiempo a contestar. Recibiendo tanto amor que a veces impresiona.
A la vez, mi recuerdo, no diario, casi cada minuto, por una familia que en esta felicidad tan enorme que estamos viviendo, ellos está. En su dolor más profundo. Aún así decidieron regalar vida en la miente de su familiar. Son ángeles en la tierra los donantes.
Hoy recuerdo especial a todos los donantes, los de mis 4 trasplantes y a todos los que donan en el Domingo de la Divina Misericordia.
Gracias a Dios por hacer las cosas tan bien. Que seamos crédulos y no incrédulos.



6 comentarios
Que buena noticia; me alegro mucho,
Muchas gracias. Un milagro
Que bien te expresas Pablo, te entendemos perfectamente, beso grande
Muchas gracias de corazón
Dios contigo Dr.Serna, la misericordia divina te lleve de su mano, su alegria la felicidad de todos los que te encomendamos en nuestras oraciones. Ahora a vivir cada minuto en gracia de Dios y nuestra madre del cielo
Muchas gracias de corazón por tanto cariño. Sois un regalo. Un abrazo y unidos en oración