Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Ya han venido los Reyes Magos. Un trasplantado.

“Dentro de veinte años no recordará qué juguete fue. Recordará el calor. […] Los Reyes no se arrodillaron ante un trono. Se arrodillaron ante un Niño.”

Comparte este artículo

Ya han venido los Reyes Magos.

La casa aún huele a sueño, a papel roto, a roscón. A Amelia levantándose con nervios y nosotros soñando para que la magia no se rompa. Amelia corre descalza por el pasillo. Sara sonríe sin decir nada. Ambos miramos sabiendo que será eterno en nuestros corazones.

El suelo está con regalos. Los ojos llenos de luz. El pecho lleno de algo que no se compra. Amelia abre un regalo, sonríe, nos lo enseña… va a por otro. 

Dentro de veinte años no recordará qué juguete fue. Ni el color. Ni la marca. Recordará los nervios. La risa. El estar. Recordará que hoy lo vivimos los tres. Como una Sagrada Familia pequeña, torpe y real. A veces parece que hoy va de cosas. Pero va de estar.

Lo que ponemos en sus manos se gasta. Lo que pongo en su alma queda. Hoy no es un día de estrenar. Es un día de guardar. Guardar miradas. Guardar risas. Guardar el “papá, mira”. Guardar el “mamá, ven”. Algún día dolerá. Y eso será lo que sostenga.

Benedicto XVI lo dijo sin ruido, pero con verdad: Dios no entra con poder. Entra débil. Como un bebé. Para que lo abraces. Y cuando abrazas algo frágil, algo en ti también se ordena.

Los Reyes no se arrodillaron ante un trono. Se arrodillaron ante un Niño. Y en ese gesto humilde entendieron algo que el mundo aún olvida: primero se ama, luego se ofrece; primero se reconoce a Dios, luego se entrega el oro. Si cambiamos ese orden, todo se vuelve ruido. Si lo respetamos, incluso lo pequeño se vuelve eterno.

¿Qué momento quieres guardar hoy para siempre?

#reyesmagos #epifania #adoraralSeñor

Ya ha venido los Reyes Magos. 

La casa aún huele a sueño, a papel roto, a roscón. A Amelia levantándose con nervios y nosotros soñando para que la magia no se rompa. Amelia corre descalza por el pasillo. Sara sonríe sin decir nada. Ambos miramos sabiendo que será eterno en nuestros corazones.

El suelo está con regalos. Los ojos llenos de luz. El pecho lleno de algo que no se compra. Amelia abre un regalo, sonríe, nos lo enseña… va a por otro. 

Dentro de veinte años no recordará qué juguete fue. Ni el color. Ni la marca. Recordará los nervios. La risa. El estar. Recordará que hoy lo vivimos los tres. Como una Sagrada Familia pequeña, torpe y real. A veces parece que hoy va de cosas. Pero va de estar.

Lo que ponemos en sus manos se gasta. Lo que pongo en su alma queda. Hoy no es un día de estrenar. Es un día de guardar. Guardar miradas. Guardar risas. Guardar el “papá, mira”. Guardar el “mamá, ven”. Algún día dolerá. Y eso será lo que sostenga.

Benedicto XVI lo dijo sin ruido, pero con verdad: Dios no entra con poder. Entra débil. Como un bebé. Para que lo abraces. Y cuando abrazas algo frágil, algo en ti también se ordena.

Los Reyes no se arrodillaron ante un trono. Se arrodillaron ante un Niño. Y en ese gesto humilde entendieron algo que el mundo aún olvida: primero se ama, luego se ofrece; primero se reconoce a Dios, luego se entrega el oro. Si cambiamos ese orden, todo se vuelve ruido. Si lo respetamos, incluso lo pequeño se vuelve eterno.

¿Qué momento quieres guardar hoy para siempre?

Suscribete a nuestro boletín

para que no te pierdas nada de untrasplantado.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más para ver

Experiencias

Días de boda. Un trasplantado.

“Hay bodas que se celebran… y bodas que empiezan de rodillas ante Dios.”

Experiencias

Anoche pasó algo. Un trasplantado.

“A las tres de la tarde no sabíamos si podríamos ir… y Dios nos regaló entradas para los tres.”

Mi primer libro, “Diario de un trasplantado”.

En el cuento algunas de las cosas que a mí, como enfermo crónico y como sanitario, me ayudan a llevar mi enfermedad y sus consecuencias y a la vez intentar alcanzar la felicidad. Ya podéis comprarlo en el siguiente enlace:

Descubre más desde Un Trasplantado

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo