Las cosas del Espíritu Santo son así. A las tres de la tarde no sabíamos si podríamos ir. Sin planes. Sin control. Y de pronto, las entradas. Para los tres. Un regalo. El Equipo SAP en modo equipo. Porque cuando Dios quiere, no empuja. Abre.

Y luego pasó.
No fue solo un concierto. Fue hogar. Fue un si de jóvenes, familias enteras, sacerdotes, monjas y seminaristas reunidos sin máscaras ni ruido, solo con ganas de mirar a Dios y dejarse mirar. Hakuna sonaba y algo más grande bajaba. Se notaba en los ojos húmedos, en las sonrisas sin prisa, en el silencio que quedaba entre canción y canción. Qué fácil fue rezar. Qué fácil fue creer. Qué fácil fue volver a sentir que la fe no pesa, que la fe sostiene.

Me encontré con muchos de vosotros. Y fue un regalo. Ponerle rostro a nombres que me acompañan cada día, escuchar vuestras voces, sentir abrazos que no se pueden enviar por pantalla. Nos miramos a los ojos, nos dijimos “gracias”, “aquí estoy”, “sigo”. Por un momento, todo lo virtual se volvió real. Y entendí que esta comunidad no es una cuenta: es gente que se sostiene.
Y luego pasó algo pequeño. Aparcando, nos cruzamos con una familia preciosa. Sonrisas rápidas. Un “buen concierto”. Nada más. Al volver al coche, vimos un post-it pegado en el cristal. Decía:

“Esperamos que os haya gustado el concierto. ¡Encantados!”
Eso era el ambiente. Gente que no solo canta, sino que cuida. Que no solo reza, sino que mira al otro.
Porque dar gloria a Dios no separa. Une. No enfrenta. Hermana. No aísla. Acerca. Y eso se respiraba en el aire limpio, sano, alegre, donde nadie tenía que demostrar nada.
Y ahora te digo lo que quizá no se vio desde fuera: Hakuna fue instrumento. Fue Dios. Dios reuniendo. Dios sanando. Dios recordándonos que no estamos solos. Que hay una mesa grande donde todos cabemos.
Gloria a Dios



2 comentarios
Me alegra que les haya gustado el concierto, me hubiese encantado sentir lo q sentistes, pero estoy muy lejos, si en Puerto Rico se presenta es oportunidad en mi ciudad iría con gusto, saludos y abundantes bendiciones para tí y familia. Ahh te pido ores por mi, estoy recién operada
Muchas gracias por tu cariño. Ojalá ha oportunidad de verles por allí porque merece mucho la pena. Mucha fuerza en la recuperación. Un abrazo y unidos en oración