Es increíble lo grandes que sois.
El lunes ingresaba de nuevo con una infección de orina y 38,6. No os he dicho nada por no alarmar. Pero varios os habéis dado cuenta que estos días interactuaba menos.

La infección de orina es muy normal en los trasplantes renales, sobre todo al principio. Vinimos muy rápido al hospital y ya me dijeron que en principio no me preocupara del riñón que no debía, a priori, afectar al riñón si lo controlábamos rápido.

Como ha sido. El riñón sigue mejorando a pesar de la infección, yo sigo con mi rutina de leer, pasear, recibir la comunión, pasar ratos con Sara y mis padres y como siempre dar gracias por todo, dejar las cosas en manos De Dios y confiar que todo irá para bien. Y continuó con el aislamiento.
En principio me dijeron que me iba mañana y hoy que quieren controlarlo un poco más y me quedo más días. Por esto os digo que no me gusta preguntar por el alta. No lo pregunté, me lo dijeron. Pero ya crea una expectativa.

Volver a ingresar a los pocos días del alta es algo duro, un palo, como siempre hay que tener mucha fe y lucha mental para mantenerse en estos procesos, las recuperaciones no son lineales y unos días se está mejor otros peor; casi todos animado y algún día algo peor.
Así que me quedo unos días, sin ninguna gana, pero, ¿qué son unos días duros de hospital al principio, a cambio de muchos años de riñón funcionante? No es el porque, es el para qué. No buscar causas, sino encontrar un sentido y darle valor, ¿para que a mí?
Os voy contando. Muchas gracias por estar ahí. Incluso cuando no os lo digo y lo intuís. Emociona.



2 comentarios
D. Pablo:
Es Ud. admirable por cómo se toma todo. Con la Fe y la confianza que todo será para bien.
Le admiro a Ud y también a su mujer que está a su lado y cómo los 2 han sido capaces de explicarle a su hija este proceso tan largo y complicado de manera que no lo temiese y le ayudara como lo más normal.
Y le admiro muchísimo más porque yo tuve hace unos años un trasplante de médula (que gracias a Dios fue bien y me acaban de dar la próxima revisión para dentro de 1 año), pero sé que no aguantaría el mes de burbuja teniendo además un pespunte IMPORTANTE (hace muchos años me quitaron un riñón) que me impidiera levantarme de la cama, ducharme sola, sentarme en el sillón a ratos; en definitiva, tratar de hacer pocas cosas para matar el tiempo y cambiar de sitio en esa habitación chiquitita.
Aunque lo hago peor que fatal, rezo por su recuperación, por el buen funcionamiento de RESU y por el equipo SAP que son lo más.
Un abrazo
Muchas gracias de corazón. Yo feliz de ayudar es un regalo enorme. Y la fuerza no es mía Dios me la manda. Dejarse en sus manos de verdad es clave.
Al final, para aguantar procesos de esos nos perjudica/ayuda la mente. Al vernos en esa habitación solos puede entrar agobio por todo lo que nos perdemos. Yo aprovecho a leer, escribir, rezar. Intento vivir cada día lo que toca ese día. El resto puede crear ansiedad.
Poda la fe con fuerza. Unidos en oración