Es momento de volver.
Es momento de volver a dar gracias por el trasplante que me ha devuelto la fuerza y la energía.

Y ya con el alta, es momento de aprovechar esa fuerza para dársela a otros: a los alumnos en las clases, a los pacientes en la consulta y a las personas que me escuchan en las conferencias.
Qué regalo poder volver, estar en forma, estar sano y poder escuchar de nuevo por la mañana la alarma y saber que tengo por delante un día para desempeñar mis funciones, para ayudar a otros y para seguir realizándome como profesional y como persona.

Durante mucho tiempo, cosas que hoy pueden parecer normales fueron para mí un privilegio.
Llevo semanas deseando que suene la alarma. Aunque suelo estar despierto a esa hora, daré gracias por ese ruido tan molesto, pero tan bendecido.
Voy a dar gracias. Gracias porque tengo trabajo, porque no estoy ingresado ni de baja y porqué puedo volver.
Volver con una vida nueva.


