Posoperatorio. Un trasplantado.

“Hay veces que menos es mas, que no perder es ganar. Que robarle tiempo al calendario es acercarse a la meta. En definitiva, lo mejor que podemos tener, es lo que tenemos.” Posoperatorio. Un trasplantado.

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Hay veces que menos es mas, que no perder es ganar. Robarle hojas al calendario es acercarse a la meta. En definitiva, lo mejor que podemos tener, es lo que tenemos. Ser quien soy, como soy y con lo que soy es la mejor forma de ser feliz y tener una vida satisfecha.

Van pasando los días de posoperatorio, voy capeando los dolores. Dolores de la cirugía, casi 4 horas dentro de las arterias para intentar romper las placas de calcio que hace que tengan mucha enfermedad vascular mis vasos. Dolor isquémico normal y en reposo, por la falta de sangre, mal síntoma, sobre todo en reposo, de noche, es que llega poca sangre. Al estar en horizontal, llega menos sangre que sentado o de pie. Dolor de la herida que me hice el 31 de julio y que al llegar poca sangre no ha cicatrizado y se ha ulcerado.

A casa con el alta en la mano, felices. La mejor medicina es el Equipo SAP.

El primer dolor, el de la cirugía, desaparecerá rápido, es cuestión de días. El tercero, el de la herida, cerrará antes, cuánto más exitosa haya sido la cirugía. No hace una semana y parece que se ven mejoras evidentes. Y queda el segundo, el isquémico.

Por lo que voy conociendo a mi cuerpo, por lo que me ha dicho el cirujano y por lo que entiendo de la mezcla de ambas, está cirugía no era para solucionar el problema. O si, pero no ha sido posible. Y eso no es un fracaso.

He asumido que dado el estado de los vasos de mi pie, su supervivencia es difícil. El éxito, no es curar el problema de raíz, que si, pero no sería realista. El éxito es aguantar. Manejar el dolor, intervenir más veces si hace falta. Jugar con el tiempo, para robar hojas al calendario y que pueda llegar un día en que una nueva técnica, una nueva máquina o una nueva medicina, puedan revertir este proceso.

Es una carrera de fondo que no sabemos qué distancia tiene y cuantas vallas por delante. Es un saber aguantar fortaleciendo mi mente contra el dolor, aprender a convivir, un poco más, juntos mientras esté en niveles soportables.

He pasado semanas que ni con mórficos se controlaba el dolor. Dolor que llegaba a EVA 9-10/10, eso es inhumano, aunque también he aprendido. Aprendí que hasta lo inhumano podemos llegar a hacerlo humano y cotidiano y soportarlo. Ojalá no lo hubiera aprendido. Ahora, no ha desaparecido el dolor, es 6-7/10, es dolor alto, pero es controlable con medicamentos y, a ese nivel, por mi mente. Es un dolor enorme viniendo de abajo, un alivio viniendo de 10. (EVA es Escala Visual Analógica y aunque es subjetivo, es muy orientativo porque siempre tenemos la misma subjetividad.)

Esta carrera es distinta a otras, en esta carrera menos es mas, no perder es ganar. Robarle hojas al calendario es acercarse a la meta. Aguantar es avanzar.

Gracias a Dios por esta nueva oportunidad, por este regalo tan inmenso, en un envoltorio tan feo como la enfermedad, que es la vida. Un regalo, que como los juegos reunidos de nuestra infancia, no se puede jugar solo. Juegan los acompañantes, que nos dan vida cada día, los médicos que con su sabiduría mantienen la batalla activa, las enfermeras que con cariño nos animan y cuidan, las auxiliares que nos miman en muchas circunstancias, las señoras de la limpieza que nos cuentan batallas que alegran cada mañana, los celadores que nos llevan a pruebas, en el momento más emocionante del día en un ingreso, los capellanes que cada día nos llevan como regalo el cuerpo de Cristo, incluso a la UCI.

Con el padre Iñaki, que tantos y tan buenos momentos de Fe y vida me da en sus visitas a mi habitación en el Hospital Clínico San Carlos.

Y todo ello de la mano del Padre, con el abrazo eterno y misericordioso de la Virgen, nuestra Madre y los cientos de oraciones diarias que recibo. Cómo decía San José María, “El cielo es para los que saben disfrutar en la tierra”. A disfrutar con esperanza y agradecimiento cada día.

¡Gracias, soy un tipo con suerte!

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