Estos días habéis estado muy pendientes de mí. Me habéis escrito, habéis rezado por mí, me habéis preguntado cómo iba todo… Y quería daros las gracias de corazón. Me he sentido muy acompañado.

De momento, las noticias son buenas aunque hay que ser cautos. La biopsia, en principio, parece que está bien, aunque todavía tenemos que esperar al resultado más fino y definitivo de Anatomía Patológica, que requiere unos días.
Los últimos análisis también invitan a la esperanza: la creatinina ha bajado a 1,65 (1,91) y el filtrado glomerular ha subido a 48 (40).
Después de todo lo vivido, es imposible no sentir un poco de incertidumbre, aunque la experiencia ayuda a llevarla con esperanza y confinza, mientras esperamos el resultado definitivo. Pero también he aprendido que la incertidumbre no tiene por qué robarnos la paz.
Confío plenamente en los médicos que me cuidan. Ellos saben mucho más que yo y están haciendo todo lo posible para que este cuarto trasplante siga adelante. Y, por encima de todo, confío en Dios, que tantas veces ha sostenido mis pasos cuando yo no entendía el camino.
Gracias por caminar con nosotros. Sigamos confiando. Todos unidos.


