Jóvenes… un trasplantado

“Vivimos rodeados de noticias negativas. Parece que solo impera el mal, porque hace más ruido un árbol que cae que todo un bosque que crece. Pero no es verdad.”
Sentido de servicio. Un trasplantado.

“A veces creemos que para servir hay que estar bien. Que hace falta estar fuerte, completo, perfecto. Y yo he aprendido justo lo contrario: que cuando uno se rompe, si deja de mirarse solo a sí mismo, puede convertirse en refugio.”
Cena en familia. Un trasplantado.

“Una cena en familia no es solo una comida. Es un abrazo disfrazado de rutina. […] No siempre tenemos grandes conversaciones. A veces basta con estar. Y eso también sana.”
Mamás en acción. Un trasplantado.

“Un niño solo en un hospital.
Sólo pensarlo duele.
Interpela.
Asombra.
Llama.”
La Pascua del enfermo. Un trasplantado.

«La cruz no es romántica. Es brutal.
Y sin embargo, es el lugar donde se nos revela el amor más grande.
Ese amor que no elimina el sufrimiento, pero lo abraza.
Que no lo explica, pero lo redime.”
Silencios que sanan. Un trasplantado.

“Uno que sana. Que sostiene. Un silencio lleno de amor. El que se da cuando no hay necesidad de hablar, porque el corazón ya lo ha dicho todo.”
Día del Enfermo: La Cruz que Transforma. Un trasplantado.

“Pero en esta fragilidad, en esta cruz, Dios hace algo increíble: nos transforma. Nos enseña que no somos menos por sufrir, sino más por seguir amando a pesar de ello.”
4 años amputado. Un trasplantado.

«Dios me regaló un camino difícil, sí, pero no me dejó recorrerlo solo. Me enseñó a abrazar mi cruz, a mirarme con amor, a aceptarme con mis cicatrices y a descubrir que la vida sigue siendo maravillosa.»
Por fin a casa. Un trasplantado.

“ He tenido dos buenos cirineos a mi lado llevándola. A un lado vuestras oraciones y cariño y de otro el Señor haciendo el yugo llevadero al compartir la collera y así hacer la carga ligera. Por eso paso de la nada al todo gracias a estas renuncias.”
De nuevo, ¡gracias! Un trasplantado.

“en la desgracia de la enfermedad, me he convertido en un tipo con suerte, que he aprendido a vivir al día, no por obviar el futuro, sino que sólo en el regalo de cada día, de ahí llamarlo presente, puedo mejorar el mundo”