10 semanas sin diálisis. Un trasplantado.

“Quien me iba a decir que mis mayores desvelos serían mi salvación. Gracias a Dios aprendí a confiar, a siempre tener esperanza y saber esperar el mejor día, el día que Él tenía marcado. Y fue un cinco de abril, un Domingo de Resurrección”
Catéter retirado. Un trasplantado.

««Papá, por fin te voy a ver sin tubos».»
La enfermedad también puede sanar. Un trasplantado.

“Porque la enfermedad va quitando capas. Primero se lleva la ilusión de que lo controlamos todo. Después la idea de que el mañana está asegurado. Y poco a poco también desaparece esa sensación de que siempre habrá tiempo para lo importante.”
Jóvenes… un trasplantado

“Vivimos rodeados de noticias negativas. Parece que solo impera el mal, porque hace más ruido un árbol que cae que todo un bosque que crece. Pero no es verdad.”
Mi primera diálisis. Un trasplantado.

“La diálisis nunca es fácil. Pero incluso en su rutina pesada, me recuerda cada día que un día más es un milagro más.”
La muerte me ayudó a vivir. Un trasplantado.

“»Y sobre todo, me ha regalado algo que no cambiaría por nada: la conciencia de lo frágil que es todo, y de lo inmenso que es cada momento con quienes amo. No hay dolor que me haya dolido tanto como la posibilidad de no ver crecer a Amelia. No hay oración más sincera que las que salen de mis labios cuando veo a Sara dormida y me inunda el amor por ella. Ellas me recuerdan cada día que sigo aquí. Que respiro. Que puedo seguir dando lo mejor de mí, aunque a veces no me quede mucho más que mi entrega.»
¿Por qué? ¿Para qué? Un trasplantado.

“Y, después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.”
Día Mundial de la Salud. Un trasplantado.

“Hoy, en este Día Mundial de la Salud, no vengo a hablar de salud. Vengo a hablar de lo que me enseñó su ausencia. De lo que la enfermedad puso en mis manos: una fe más auténtica,”
La enfermedad no se lucha, se vive. Un trasplantado

“La enfermedad nos cambia, pero no nos define. No somos únicamente cuerpos que fallan, ni almas atrapadas en la vulnerabilidad. Somos historias en construcción, somos encuentros, somos huellas que permanecen en quienes amamos.”
Día del Enfermo: La Cruz que Transforma. Un trasplantado.

“Pero en esta fragilidad, en esta cruz, Dios hace algo increíble: nos transforma. Nos enseña que no somos menos por sufrir, sino más por seguir amando a pesar de ello.”