¿Estando bien? no. Un trasplantado.

«Hacer las paces con mi realidad, aceptarme con mis cicatrices, mis errores y virtudes, mi 81% de minusvalía, es lo que me ha dado la libertad, no para sobrevivir, sino para vivir. Ha sido el viaje más difícil e importante de mi vida.»
Día del Enfermo: La Cruz que Transforma. Un trasplantado.

“Pero en esta fragilidad, en esta cruz, Dios hace algo increíble: nos transforma. Nos enseña que no somos menos por sufrir, sino más por seguir amando a pesar de ello.”
¿Atletismo? si. Un trasplantado.

* Es increíble cuando alguien te quiere tanto que se adelanta a tus necesidades e incluso a tus mejores sueños. […] Ella lo vio y me lo hizo ver. Y eso, amigos, es querer de verdad.*
4 años amputado. Un trasplantado.

«Dios me regaló un camino difícil, sí, pero no me dejó recorrerlo solo. Me enseñó a abrazar mi cruz, a mirarme con amor, a aceptarme con mis cicatrices y a descubrir que la vida sigue siendo maravillosa.»
Charlas que Transforman. Un trasplantado.

“En cada charla, en cada conferencia, no solo comparto, también aprendo. Me descubro un poco más, me reconozco en las miradas de los demás y confirmo que la vida es un regalo, venga como venga.”
Navidad, Navidad, dulce Navidad… un trasplantado.

“mientras decoramos nuestros hogares, recordemos también adornar nuestros corazones con amor y compasión. Que este Adviento sea un tiempo de conexión espiritual y de verdadera celebración.”
¡Quiero más! Un trasplantado.

“Quiero más. Quiero más Dios en mi vida. Más de ese Amor infinito que transforma el sufrimiento en paz y la rutina en misión.”
La nada es todo. Un trasplantado.

“Pero es en esa «nada» donde Dios puede entrar con todo de una forma más íntima. Esa renuncia, ese vacío, nos deja espacio para escuchar, para depender, para confiar. Porque la verdadera noche es luz.”
Por fin a casa. Un trasplantado.

“ He tenido dos buenos cirineos a mi lado llevándola. A un lado vuestras oraciones y cariño y de otro el Señor haciendo el yugo llevadero al compartir la collera y así hacer la carga ligera. Por eso paso de la nada al todo gracias a estas renuncias.”
Ser feliz hoy, aquí y ahora. Un trasplantado.

“Como digo y me reitero muchas veces, la vida no es como viene, es como la aceptamos. Y gracias a Dios, Sara, Amelia y yo, y lo digo en ese orden adrede, nos hemos convertido en expertos en supervivencia agradecida y feliz.”