Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Hoy no estoy bien. un trasplantado.

“No siempre podemos elegir lo que nos toca vivir, pero siempre podemos elegir cómo mirarlo. Hoy, elijo mirar con gratitud. Porque “la vida no es como viene, es como la afrontamos”.”

¿Estando bien? no. Un trasplantado.

«Hacer las paces con mi realidad, aceptarme con mis cicatrices, mis errores y virtudes, mi 81% de minusvalía, es lo que me ha dado la libertad, no para sobrevivir, sino para vivir. Ha sido el viaje más difícil e importante de mi vida.»

4 años amputado. Un trasplantado.

«Dios me regaló un camino difícil, sí, pero no me dejó recorrerlo solo. Me enseñó a abrazar mi cruz, a mirarme con amor, a aceptarme con mis cicatrices y a descubrir que la vida sigue siendo maravillosa.»

Cabeza, corazón y cuerpo. Un trasplantado.

“Hagamos una foto amplia, con perspectiva, de nuestra vida y veremos que somos tipos con mucha suerte. Es importante tener sueños y anhelos, pero es dañino vivir anclado en lo que nos falta sin valorar lo mucho que tenemos.”

Reflexión sobre la enfermedad y la muerte. Un Trasplantado.

«La muerte no es el final, sino las puertas del cielo. No cerremos los ojos a esos sucesos inevitables con nos han llegado o llegarán y preparémonos para ser grandes en amor para el examen final y para llegar como héroes a ese trance final inevitable. «

Día mundial de la salud. Un trasplantado.

““en la salud está la felicidad”. ¿Será verdad esto? Yo diría que no. Nunca he estado sano y, salvo momentos puntuales de mi vida, he sido siempre muy feliz.”

Bajo Tu manto… Un trasplantado

“resonaba con impresión, emoción y amor un recuerdo de mi alma en forma de estrofa, «bajo Tu manto sagrado, mi madre aquí me dejo, Señora, ya es Eres Mi Madre, no me abandone Tú amor». Una estrofa que cada mal día, y muchos buenos, vuelve a mi corazón del himno de mi colegio, el recuerdo”
Bajo tu manto… Un trasplantado

Hoy hace tres años… Un trasplantado.

“He llorado, me he enfadado con la vida al no entender nada, incluso se me quitaron ganas de hacer poco. Decía que me tenía que esforzar. Desde ese día en lugar de minusválido empecé a ser supra válido, no por valer más, sino por tener que esforzarme más para conseguir lo mismo.”